El aceite de la lámpara de Dulcis
Segundo sábado de mayo
En Buera, una vez al año (segundo sábado de mayo) llevan
a los niños al cercano santuario de Dulcis, donde les untan la lengua con aceite de la lámpara de la Virgen, para concederles facilidad de palabra.
Como norma general, para agradecer la generosidad de las oliveras, el primer aceite que se obtenía cada año, era
donado por los vecinos para alumbrar los altares de las
ermitas del Somontano.